diario de una mamá fotógrafa

La suegra. Esa gran desconocida

La suegra, esa gran desconocida. Detrás de esa señora que no te comprende, hay una mujer con su corazón, con alma, una niña asustada que un día fue una nuera como tú. Ella también entró en una casa donde no conocía a nadie, llegó nerviosa y no como ahora, que manda más que un militar. Ella fue como tú y seguro que llegó intentando agradar.

Pero la vida la ha llevado a ser una SUEGRA y la cosa cambia cuando «se te llevan al niño». Cuando la odies, piensa esto: «Tu suegra fue nuera»

Desde luego que la mejor manera de ganarte a tu suegra y que te quiera sí o sí, es tener un detallito bonito con ella, como por ejemplo, ejem, ejem, una preciosa sesión de fotos de abuelos con nietos. ¿Qué os parece? En mi galería de familia podéis ver algunas fotos de abuelos con nietos, sin con ese detalle no os adoran, estáis perdidas, amigas.

Cosas de suegras y nueras

Bromas aparte, a partir de aquí, todo parecido con mi señora suegra, es pura coincidencia. Tenía que escribir este post porque las abuelas sobre todo cuando vienen con su nuera, son un especímen que suelo prohibir en las sesiones de fotos, desde el cariño y sin que sea tomado desde la ofensa.  Me han visitado a veces, se me han colado otras, o sencillamente eran la única compañía posible y por supuesto haberlas haylas lindas y entrañables como una princesa Disney, he de decir, pero lo cierto es que la suegra sufre en la sesión de fotos, piensa que el bebé pasa frío cuando estamos a punto de romper en chorros y pide un calefactor en junio. La suegra-abuela es a veces como el ajo, se repite hasta el punto de llevarme a la locura y tener deseo de invocar a un Hérodes anti-suegras. ¡Ay, abuelas suegras! Cómo podría yo ser sutil con vosotras y deciros que sé perfectamente cómo hago mi trabajo.

Esto no lo escribo por ninguna suegra abuela en concreto, mucho menos por la mía, que sé que a veces las cosas que digo pueden tomarse desde la suspicacia y para nada, pero es un tema que da juego, así que querida y encomiable Rosa, suegra mía, sé que la probabilidad de que leas esto es una entre mil, pero si se diera la aguja en el pajar, no te lo tomes como un agravio hacia ti. Que no. Nosotras ya nos conocemos.

Tu suegra siempre verá limpia la casa de su hija, la casa ajena, pero no la tuya. La tuya es un antro «comío mierda» No soy nada de chirigotas, no es un tema en el que tenga yo una cultura como para hablar, pero la de este año de la suegra, me ha sacado más de una carcajada.

Cuando tu suegra llega a tu casa, tiende a no sentarse, quiere terminar pronto, anda como acelerada, no sabes muy bien si es porque no está en su salsa o porque tu mera presencia le provoca cierta urticaria. Si es desahogada, te lo dirá en toda tu cara, si es discreta (¿existen?) te mirará con la cabeza encima del hombro y nariz encogida cuando entra en tu humilde morada. Por más que intentes que se  siente en tu sofá y se tome » un algo» ella dirá que no, pero un «qué no» sin palabras. Le preguntarás y no contestará, se hará la distraída.  El día de tu boda tu suegra tal vez se deje caer con un » vas muy mona» y casi seguro que necesite una copa para poder decírtelo. Si esa circunstancia sucede, amiga mía, te puedes sentir privilegiada, te ha visto, y te ha mirado, como el poema de Becquer. Cree en ella, porque ella ha sido momentáneamente linda contigo.

Que sí, que sé que existe la suegra que llora emocionada el día que su hijo le cuenta que se va a casar contigo, que sé que las hay que le hacen regalos a sus nueras como si de hijas se tratasen. Es más, incluso la suegra que parece  «joía» a lo mejor no suelta una palabra agradable sobre ti delante tuya, pero cuando no estás es capaz de hablar bien de ti, pero delante, ella se cierra en banda y no la escucharás reconocer que su hijo tiene un partidazo al lado.

Tu suegra te vio el primer día aparecer con su niñito ( da igual  que tu conyugue sea cincuentón, ese es su niño hasta cuando vaya con andador) y tembló, sintió que la competencia era dura, y desde ese día te mira como si sus ojos fueran puñales penetradores, inquisidores y fríos. Si topa con hueso, es decir «una nuera de esas que son un poco hijas de la grandísima cabra» como decía mi abuela para evitar usar taco, la suegra se amedrenta un pelín, pero si ella es flamenca, de brazo en jarra, de armas tomar, te hará volverte chiquitita, minúscula en su presencia, y si no que se lo digan a una qué conozco porque viví esto desde otra posición. Esa suegra es felina, salvaje, va a por todas como el brandy Terry. Esa suegra suele ser suegra de nuera más que de yerno, no sé por qué motivo las de yernos suelen hasta quererles, pero entre mujeres surge una extraña competencia  y los cuchillos vuelan por el aire cuando se cruzan nuera y suegra, ese par de dos.

En fin, con lo bonito que sería querer a nuestras nueras, pensar que son esas «otras» hijas que harán felices a nuestros hijos.

Yo lo tengo claro, pienso ser una suegra perfecta con mis futuros yernos ( o nueras, porque en la vida nunca se sabe por donde tiraran mis dos cabras) No es por nada, pero lo tengo clarísimo, mientras mis yernos sean buenos chiquillos que quieran a mis niñas y ellas estén felices, yo pienso ser la suegra ideal con ellos, porque si mis hijas lo eligen será por algo. Ahora, ojito si les hacen daño, ¡hombre ya! Entonces saco a pasear a la mega suegra de parque y no atiendo a razón. No hay lugar en el planeta donde puedan esconderse, que una lleva una choni dentro muy grande.

Una buena amiga mía dice que cuando una suegra, sin motivo ni razón no aguanta a su nuera es porque en el fondo siente un poquito de «pelusilla», porque ve en ella a una rival, la mujer que ha enamorado a su hijo no es precisamente un reflejo de ella, si no alguien completamente diferente, su hijo ha elegido a alguien que no se le parece en nada, y eso de forma «interna» hace pupa. ¿ Realidad, ficción? No lo sé, pero me encantaría, a ver quien tiene valor, que me contéis como son vuestras suegrecitas.

Yo  a la mía, en los altares, conste en acta.

 

Añadir un comentario...

Tu email nunca será publicado Campos requeridos *

suscríbete a mi newsletter

y gana automáticamente un bono de hasta 3 fotos digitales extras en tu próxima sesión

reservas, consultas y bonos regalos

La responsable de tus datos será Vanessa Esteban González, y serán enviados Mailchimp, quienes me aseguran cuidar tus datos personales, no cederlos a nadie, y respetar todos tus derechos, tienen sus servidores en Estados Unidos. Podrás darte de baja en cualquier momento y ejercer tus derechos de acceso, rectificación, oposición, portabilidad, olvido, cancelación ocualquier otro que poseas según se describe en la política de privacidad.