diario de una mamá fotógrafa

Así le conté a mi hija de 5 años lo que viene siendo la muerte

hablar de la muerte a los niños

 

Hoy me gustaría sacar a la palestra un tema que no sé muy bien como administrar y me encantaría saber vuestra opinión. Será que en estas fechas a uno se le viene a la cabeza muchísimas cosas de la infancia o no sé pero lanzo esta pregunta  ¿cómo explicar que es la muerte a un niño de cinco años?

La vida me ha regalado en 2016 a mi segunda y última ( aunque nunca digas nunca) hijita. Es un maremoto que no para y yo la miro y persigo sus días, sus meses… deseando parar el tiempo. Estoy loca por tomarme unas merecidas vacaciones y deleitarme en sus carnecitas pequeñas y rosas. Tiene una hermana mayor de campeonato, con carácter, una niña a la que sólo conocen algunas personas bien porque ella no se da a la primera de cambio. Mi niña mayor tiene algo especial, pero que voy a decir yo. ¿No os pasa? Me pongo a mirarlas de noche cuando duermen y  pienso que algo muy bueno he tenido yo que hacer en otra vida para haber tenido la suerte de tenerlas y de que estén sanas. Vera últimamente anda un poco rallada con el tema de al muerte, supongo que será la edad, pero le preocupa, le asusta, no entiende que la gente se vaya así, de golpe. ¿ Cómo le explicas a tu hija algo así? Pues bien, después de darle muchas vueltas y venirme a la cabeza palabras un poco fantasmagórica que van a ponerla atacada del sistema nervioso seguro, me he inventado una metáfora ( en realidad seguro que no me la he inventado yo, porque está todo ya más que inventado) Le he dicho que se imagine un carrusel que  da vueltas y vueltas.  En ese carrusel hay gente abajo esperando porque no cabemos todos a la vez, y hay que ir bajando. Da coraje, fastidia, porque es divertido, pero ahora que estamos subidas  porque es nuestro turno, hay que pasarlo bien en él, saltar, gritar, cantar, disfrutar del paseo, conocer a nuestros compañeros de viaje y cuando seamos viejecitos se para nosotros y bajamos para que entre el siguiente turno.

De vez en cuando se para  y no te lo esperas y se baja alguien que no es viejecito y da mucha rabia y mucha pena porque no le ha dado tiempo a disfrutar del todo del paseo, pero eso sí, el que se baja se va a otro cacharrito chulo pero que los que estamos en el carrusel no vemos hasta que no nos bajamos.

Imaginad su cara después de contarle esto. Vosotros, adultos míos, reconocedlo, lo estáis flipando ahora mismo con lo bonita que me ha quedado la historia, ¿eh? Pues bien, Vera me miró en la noche ( porque no tiene otro momento la chiquilla que sacarme el tema  que  en la cama a las 11 de la noche:  «Mamá, mamá, ¿qué es la muerte?, ¿porque se mueren las personas ? ¿ y yo me moriré, y tú ? ¿y papá y los abus?… Mamá, quiero hablar de este tema, cuéntame un cuento de la muerte para entenderlo» Vamos, que le faltó decirme si conocía a  Joe Black.  Así estuvo mi angelito durante 5 minutos  en plan bombardeo de preguntas y yo maquinando que decirle con cara de circunstancias)   pero bueno a lo que iba: Vera me miró en la noche, se sentó en la cama y encendió la luz y me dijo con su actitud eterna vehemente. » Mamá, entonces la vida es como un carrusel que da vueltas, el que se marea se va porque se pone malito, y entra otro en su lugar porque en el mundo no cabemos todos, pero hay otro mundo que es el cielo, donde están tus abuelitos, que los tenemos que visitar cuando cojamos el avión para ir a Eurodisney por cierto, y en ese otro mundo se está muy bien porque nadie vuelve. ¿ Es  eso, verdad? ¿ O me estoy liando?»

Creo que lo ha pillado a la perfección.

Yo soy partidaria de explicar las cosas a los hijos. Cuando me preguntó en esta racha preguntona,  de dónde salió Mar,  pues se lo conté  sin cigüeñas.  Tampoco entré en detalle innecesarios para su edad, ¿os imagináis?   «Mira hija… la ginecóloga introdujo las dos manos en mis zonas nobles y sacó a tu hermana que venía impregnada de una cosa blanca y después de aquello me cosieron y tuve entuertos  y con la doctora Calvo, que es estupenda,  pillé  yo un complejo de Estocolmo  pero en lindo, con la depre postparto, y solo quería verla a todas horas porque me sentía muy agradecida por traer a tu hermana al mundo sin que me doliera ni una mijinina… pero sin embargo tu parto fue  tremendo y me dolió un huevo y parte del otro». No, no. A tanto no llego, pero sí que le cuento las cosas en la medida que sus dudas van surgiendo.

¿ Cómo gestionáis vosotros estos temas? ¿De qué manera explicarías a tus hijos algo como la muerte, oh parca tenebrosa que a todos nos asusta y a los niños más?

Me interesa mucho saber qué pensáis.

 

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