diario de una mamá fotógrafa

NI VICTIMA NI VERDUGO

 

» Pues yo prefiero que sea de los que pegan a que le peguen a él» «Para que se rían de él… preferible que sea de los que no se achantan»

Más de una vez he escuchado este tipo de frases, y me he callado, pero ya no me voy a callar más. Se acabó la educación y la prudencia. Bastante calla ya una muchas veces, bastantes cosas me guardo porque no me gusta meterme en polémicas, aunque a veces es inevitable.

Con la infancia no se juega, a los niños hay que darles su sitio y no concibo que alguien prefiera un verdugo en casa a una víctima, como si se pudiera ver mejor un papel que otro. No quiero que mis hijas sean víctimas el día de mañana, no quiero que se rían de ellas, que las insulten, que las desprecien, que las hagan sentir poca cosa, nada… que alguien las maltrate en el colegio, que una compañero las haga sentir que no valen, que una pareja les «prohiba» cosas, no quiero que las humillen con comentarios desafortunados.

hermanos pequeño

 

Pero no quiero verdugos, no quiero que para defenderse adopte la «chulería por bandera»  no quiero entrando por las puertas de mi casa a dos pequeñas «mafiosas» a las que temen compañeros y profesores incluso. Me horrorizo pensar en mis hijas con doce años, edad de instituto (tremendo) y que puedan ser víctimas de acoso escolar. A mí de adolescente me pegaron una compresa en la mochila, se mofaron de mi nombre haciendo rimas. Recuerdo que en lugar de amilanarme planté cara a los chungos del instituto y no se metieron más conmigo. De llamarme Wendy pasaron a respetarme, a dejarme tranquila, incluso alguno se atrevió a invitarme a un pitillo y a saltarme las clases*.

Aquellos chungos eran inconscientes, sí, pero no eran capaz de hacer daño físico, de grabar una pelea con un movil ( inexistente claro) eran chungos de barrio, sí, pero no tenían la maldad que se ve ahora en muchos niños-adolescentes.

Antes las cosas no eran como ahora. Puedo parecer vieja y cansada por este comentario, tal vez lo sea y lo esté. Mis colegas de esa edad  ( no los de la compresa, si no mis amigos) tenían sus cosas pero eran educados, eran gente noble de corazón, no iban a hacer daño, no pretendían reírse de ti y machacarte ni llevarte al suicidio como ocurre en muchos casos ahora. Había bromas algunas más pesadas, sí, pero todo seguía el fluir normal de esas edades y cuando un profesor te reñía, te quedabas más tieso que una vela, y respetabas lo que te decía.

¿Son los niños de ahora más crueles que los de antes? ¿Están más solos? ¿Menos atendidos? Está pasando algo, y nadie hace nada.

( Me ahorro los detalles de sí me metí puntualmente por el mal camino o no porque esto no va de mi… aunque los que me conocen saben perfectamente hacia que lado tiro siempre)

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